Cero fricción para el que escribe
Abre el link y ya está adentro. No crea cuenta, no baja una app, no deja el teléfono si no quiere. Ese es el motivo por el que la gente efectivamente escribe.
Compartís un link. Tu cliente lo abre y ya está escribiendo — sin registrarse, sin descargar nada, sin dejar el teléfono. Vos respondés desde un panel idéntico al que usás todos los días.
A la izquierda tu panel de asesor. A la derecha, el celular de tu cliente. Es la misma conversación, en vivo, tal cual pasa.
No es un CRM ni un sistema de tickets. Es el chat que tu cliente ya sabe usar, con tu nombre arriba.
Abre el link y ya está adentro. No crea cuenta, no baja una app, no deja el teléfono si no quiere. Ese es el motivo por el que la gente efectivamente escribe.
Vos decidís cómo lo ve el cliente. Los cambios se aplican al instante, sin que nadie recargue.
Grabar un audio con la onda, mandar una foto, arrastrar un PDF. Todo lo que ya hacen por WhatsApp.
Si necesitás saber con quién hablás, le pedís que confirme su número desde su propio WhatsApp.
La misma conversación desde donde estés. Y se puede instalar como app en la pantalla de inicio.
Cada negocio vive en su propio escribinos.com/tunombre,
con su panel, sus asesores y sus conversaciones. Nadie ve lo del otro.
Algo como escribinos.com/tunegocio. Lo pegás en tu web,
en la bio de Instagram o en un QR sobre el mostrador.
Abre el link y ya está adentro del chat. Texto, fotos, audios y archivos. No crea cuenta ni deja datos.
Desde tu panel ves todos los chats en una lista, con no leídos, "escribiendo…" y aviso sonoro. Igual que WhatsApp Web.
Tocá una paleta y mirá el celular. Así de rápido se aplica de verdad: lo guardás y a todos los que tengan el chat abierto les cambia al instante.
Escribinos y te armamos el link de tu negocio. Si querés ver primero cómo se siente, entrá a la demo y mandanos un mensaje desde ahí.